sábado, 20 de abril de 2013

Villalar, abajo los gobiernos y aquellos que los sustentan

Hoy en día a este sindicato se le hace muy complicado entender como desde el poder político y empresarial se abre un debate sobre el territorio que abarca el actual estado español. Un debate que se desarrolla desde las élites remarcando los derechos históricos de estos territorios oprimidos, cuando las personas que viven en ellos carecen de los más mínimos derechos civiles, sociales o laborales que deberían de tener en un estado moderno. La finalidad no es otra que la de dividir a la clase trabajadora y desviar nuestra atención de los que son realmente nuestro principales problemas.
Llaman a secundar estos procesos desde el poder político. En el caso catalán -el más avanzado en estos momentos- pretenden hacer creer que la creación de un nuevo estado asegura los pilares de la libertad y un bienestar del que antes carecían (en este caso dentro del estado español), pero… ¿acaso no son los políticos catalanes los primeros que han apoyado las reformas laborales o que han gestionado las cajas de ahorro y que han dejado un agujero de millones de euros?… y no sólo ellos.
Queremos decir bien alto y claro que no hay soberanía cuando el pueblo no controla los recursos materiales y naturales que dispone para poder vivir en libertad, cuando no son gestionados por todos de una manera horizontal y nuestra palabra se ve secuestrada en una papeleta electoral cada 4 años. El poder político por tanto es una cosa (EL ESTADO) y el poder popular otra muy diferente por mucho que esto se disfrace ¡que no nos líen!
Este sindicato sabe la problemática del territorio en el que nos ha tocado vivir, sabemos de la despoblación de las tierras de Castilla, de la problemática laboral (posiblemente el principal problema al que nos enfrentamos), la falta de infraestructuras y la mala gestión que hacen los políticos de nuestros recursos y sobretodo el poco peso político que tiene en el conjunto del estado. Todo ello tiene mucho que ver con las personas que elegidas a dedo “antes” o en las elecciones “ahora” que han ido enterrando nuestra prosperidad y derechos, políticos que han ido hundiendo a esta tierra y a sus gentes, obreros en paro, expedientes de regulación, campesinos o ganaderos en quiebra. Todo esto tiene nombres y apellidos y deberán de pagar por ello más tarde o más temprano.
Los trabajadores que formamos el movimiento libertario sabemos que ningún político nos va a regalar nuestros derechos, pues de sus parlamentos solo sale penuria y desesperanza para nuestra clase social. Por el contrario desde las asambleas, desde una posición que prima el bien colectivo, el bien del común, el bien comunero, sí que puede haber solución y empezar a plantar cara. Las expresiones de lucha en los centros de producción por tanto se hacen más que necesarias, pues es ahí donde los cambios serán más profundos pues no existe ni el mínimo asomo de libertad en ellos. Un sindicalismo sin ataduras ni concesiones, sin liberados y sin subvenciones, desde la honradez y el compromiso militante.
Siguen teniendo mucho miedo a la respuesta de los trabajadores, sino no se explicaría que llevaran apagándola a golpe de subvención, de privilegios y prebendas al sindicalismo institucionalizado al menos los últimos 30 años. ¿Se imagina alguien lo que pasaría en este estado si hubiera una huelga de verdad y no la pantomima a la que estamos acostumbrados? Seguramente otro gallo cantaría para este pueblo, otras soluciones habrían buscado ya para que la crisis la pagara tanto chorizo encorbatado y no tendríamos que lamentar tantas muertes inútiles por cosas evitables, como en las malditas hipotecas o los accidentes laborales.
Nosotros apostamos por defender este día, 23 de Abril, por su actual carga social y como fecha simbólica para denunciar los intentos de manipulación, que políticos y élites del capital, llevan a cabo hacia nosotros los trabajadores y trabajadoras. Igualmente denunciamos el proyecto de privatizar este día festivo por parte de la fundación Villalar, donde están representados todos los partidos y sindicatos institucionales (los que viven de los impuestos de todos), con único fin de evitar la libre expresión de los colectivos que normalmente acudimos a esta campa y que al parecer les somos incómodos.
Desde aquí, queremos animar a la rebeldía y contestación ciudadana, a que los trabajadores y trabajadoras tomemos las calles para para frenar de una vez el atropello que estamos sufriendo por parte una clase política que solo sirve a sus propios intereses y los del capital. Animaros también a que el próximo 1º de Mayo estéis en la calle y que sea realmente un día contestatario y de protesta de la clase trabajadora ¡que nos oigan! VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA

ÚNETE A LOS QUE NO TIENEN AMO, CNT TU HERRAMIENTA DE LUCHA

Nuestra patria es el mundo y nuestra familia la humanidad

 

CNT Valladolid

 

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