lunes, 14 de abril de 2014

Un año más, la CNT estará en Villalar de los Comuneros.

La dignidad se organiza de abajo-arriba
Muchos de los partidos que acuden a la campa se encuentran en plena campaña electoral. Esta campaña (como las demás) arrastra un discurso “útil” en el que se ofrecen como alternativa a los graves problemas que arrastra nuestra sociedad, dicho esto último en el término global que esta crisis ha generado.
Nos dicen que ellos (los partidos) son parte de la solución, también dicen que si no votas te vas a arrepentir y encima no tienes derecho a quejarte. Nos hacen creer que votar no sólo es lo menos malo, sino que es un ejercicio de pureza democrática. Puede que esto cale en algunos trabajadores, pero no hay más que analizar la situación actual del pueblo productor a lo largo y ancho de nuestro mundo, para ver que estas son afirmaciones falsas y vacías de contenido.
El ascenso de la extrema-derecha en Europa no hace más que corroborar el flaco favor que hace a la izquierda maquillar el capitalismo. En muchos países la demagogia y populismo de corte nacionalista y fascista se abre paso en los barrios obreros, que paradójicamente eran feudo antes de la izquierda pro-estado o parlamentarista. Desde dentro de las instituciones no sólo no se cambia nada, sino que empeora nuestra situación, abandonando con ello la clase trabajadora la solidaridad y el internacionalismo, que eran buena muestra -como dicen algunos-, de nuestra ternura, y un ejemplo de la superioridad moral frente a nuestros enemigos de clase.
Los estados de cualquier signo político no dudan en ejercer la represión ante su propio pueblo. En el estado español son ya varios los casos de agresiones, lesiones y torturas (en las que incluso se han producido varias muertes) que nos muestran prácticas fuera de cualquier legalidad y de los mínimos derechos que deberíamos de tener (y no tenemos) las personas. No dudamos que las muertes en las vallas de Ceuta y Melilla y las desproporcionadas agresiones en las manifestaciones, son 2 caras de la misma moneda. Represión pura y dura de un estado contra civiles desarmados, desprotección de cualquier derecho internacional y abuso de poder… que por supuesto nadie asume.
Es el mismo Jefe del Estado nombrado por Franco a título de rey, el que felicita esas intervenciones policiales en las manifestaciones. Es el mismo monarca el que tras la muerte de Suárez se hace protagonista de la mal llamada transición, olvidándose de las huelgas en todo el Estado, de las luchas vecinales, de los que quedaron en el camino por traer la poca libertad que hemos disfrutado hasta ahora y el que se olvida de todos los asesinados y represaliados del franquismo… un ejercicio de ego y soberbia que no puede pasar desapercibido a la clase trabajadora.
En CNT lo tenemos muy claro, pues nosotras somos enemigas de los estados, no participamos en sus aparatos, ni tampoco de sus prebendas. Entendemos que como ha ocurrido históricamente y en la actualidad los trabajadores se tienen que organizar en asambleas, con un discurso propio y con una forma de actuar firme, que desmonte la paz social a la que nos han llevado los «agentes sociales mayoritarios» estas últimas décadas.
Las victorias de las trabajadoras por lo tanto, se deben a la capacidad que éstas tengan para organizarse al margen de las estructuras podridas del Estado. El caso de Gamonal en Burgos o el de la huelga de la limpieza en Madrid son claros, pues son los propios vecinos o trabajadoras (y no en los que delegan), los que han llevado el protagonismo y han conseguido paralizar el proceso especulativo en su barrio y frenar los despidos en masa que anunciaban las contratas de limpieza. Muchos son los que han reivindicado este funcionamiento y esta victoria como ejemplo, pero casi ninguno se plantea que su funcionamiento interno y externo copie el modelo ancestral que han utilizado esas vecinas y trabajadores para organizarse.
Y es que, la forma de organizarse, ahora que las redes sociales son capaces en ocasiones de suplir toda la maquinaria propagandística del Estado y de la burguesía, es clave. Si hay algo positivo en las marchas de la dignidad del pasado mes, es la inmensa capacidad de convocatoria al margen de los que hasta ahora eran tomados (desde el poder) por los portavoces de todos los trabajadores y de la ciudadanía en general. Quizás lo menos positivo en estas marchas para la CNT es la línea electoralista de algunos de los convocantes, como también parte de las reivindicaciones que allí se tradujeron, que pensamos nada tenían que ver con la dignidad y la falta de futuro para el conjunto de la clase obrera.
Delegar las decisiones nunca ha sido una opción para las trabajadoras que estamos afiliadas a este sindicato, no entendemos cómo se sigue participando en este circo cuando una y otra vez los intereses del común son apartados por las políticas diseñadas por los aparatos de los partidos. ¿Todavía alguien se cree que los diputados elegidos en una demarcación territorial hacen algo por las personas que les han votado? ¿Les tiembla el pulso a la hora de aprobar leyes que saben van en perjuicio de nuestra gente como la reforma laboral, los recortes sociales, los desahucios o el rescate a la banca privada? ¿Tienen algún tipo de escrúpulo en atentar contra el medio ambiente instalando allí empresas que se dedican al fracking o los residuos nucleares?
No, por lo tanto recuperar la conciencia de clase es una prioridad. Hacemos un llamamiento a todas las trabajadoras en general, activas y paradas, exiliados económicos o inmigrantes, a que utilicen las herramientas para crear un verdadero poder popular, no nos dejemos embaucar por los cantos de sirena de partidos y sindicatos del sistema y recuperemos la huelga como medio de lucha y transformación.

Anarcosindicalismo es dignidad y respeto para la clase trabajadora

Actos Villalar 2014 

 CNT de Valladolid

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